Beneficios de las plantas medicinales

Las plantas medicinales son aquellas especies vegetales en las que toda la planta o una parte de ella, está dotada de actividad farmacológica. Su uso ha sido continuado a lo largo de la historia por su interés alimenticio o médico. En la segunda mitad del siglo pasado se vio frenado su crecimiento debido a la aparición de los medicamentos de síntesis. Pero en la actualidad, cada día somos mas exigentes y demandamos productos de origen natural por considerarlos más saludables y seguros. Además, estamos ante una población cada vez más polimedicada, víctima de numerosas interacciones y efectos secundarios, que busca en las plantas medicinales una alternativa segura y probada eficacia a esta situación para el tratamiento de “males menores” o como coadyudante en patologías de mayor gravedad.

El mayor uso que le damos a las plantas medicinales es para tratar patologías leves relacionadas con el aparato digestivo, cardiovascular, respiratorio, para combatir el estrés, como adelgazantes o ayudas en la dieta y para aparato locomotor (huesos y articulaciones).

Es muy frecuente que empleemos alguna vez las plantas a modo de paliativo para tratar algún trastorno o enfermedad, los remedios de siempre de “la abuela” han pasado de generaciones en generaciones y se ha comprobado que efectivamente funcional y por eso son tan útiles. Vamos a ver cuáles son sus principales beneficios:

Antiinflamatorias: pueden ayudarnos a tratar inflamaciones internas y externas de nuestro organismo; aliviando la dolencia y eliminando el problema de raíz, por ejemplo la cúrcuma, el omega 3 presente en el aceite de krill, el omega 3,6 y 9, o el harpagofito, que interviene en el metabolismo lipídico, la presión sanguínea y la regulación de procesos antiinflamatorios.

Astringentes: estas plantas logran que los tejidos orgánicos afectados se contraigan, plantas como la salvia o la milenrama son beneficiosas para estos síntomas.

Diuréticas: si queremos limpiar nuestro organismo y liberarlo de toxinas e impurezas acumuladas durante años. La cola de caballo es un excelente diurético purificador, elimina las toxinas contra la retención de líquidos y actúa como antiinflamatorio contra la hinchazón de estómago, ayudando también a perder peso.

Estimulantes: son una alternativa eficaz para atenuar el cansancio, la falta de energía y la fatiga, plantas como el ginseng, la jalea real o la maca, nos ayudan a mejorar el estado físico e intelectual, estimulan nuestro organismo y nos ayudan a recuperar la vitalidad, aumentando también nuestra resistencia.

Protectores cardiovasculares: algunas plantas medicinales son protectores cardiovasculares, regulan la tensión al ser vasodilatadores, reducen el colesterol, los efectos de las varices y síntoma de piernas cansadas, contribuyen a la cicatrización de heridas… ejemplos de estas ayudas las ofrecen plantas como el ajo, el castaño de indias, el ginkgo o el germen de trigo.

Hay muchos más beneficios, lo importante es consultar con un especialista y probar lo que a tu cuerpo le vaya mejor.

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